Silvia Eréndira Álvarez Lara: el trabajo sindical me llena en todos los sentidos

Miriam Lagunas Francisco 

Silvia Eréndira Álvarez Lara, ingresó a laborar en 2009 en el área de Telemarketing del Centro Nacional Atención Telefónica (CNAT) Morelia, Call Center de Dish que atiende a todos sus suscriptores a nivel nacional, ella se encarga de vender los servicios que ofrece la empresa vía telefónica y desde el 2018 se desempeña como delegada sindical.

 

En 2014, miembros del comité nacional del STIRTT la invitan a colaborar para el sindicato, así que por las mañanas resolvía sus pendientes con la empresa y por las tardes ayudaba en cuestiones sindicales.

 

Silvia está muy agradecida por la entrevista que le realizó Resonancias, la considera un espacio para reflexionar acerca de las cosas que parecerían pequeñas pero con una gran importancia para el funcionamiento de la delegación.

 

Afortunada

 

Cuando le proponen en 2014 a Silvia Álvarez pertenecer al gremio del STIRTT, la idea no le agradó mucho, tenía muy malas referencias de los sindicatos, de hecho, fue un tema de discusión con su padre, él le comentó que los sindicatos hacían en ocasiones muchas “barbaridades” y pedían cosas imposibles. Fue una situación que reflexionó mucho y le causó estrés, pensaba: “no quiero ser sindicalizada, estoy a gusto así como estoy”.

 

Posteriormente, la invitan a participar más a fondo en el sindicato, así que decidió investigar la historia del STIRTT y leer todo lo que se encontraba referente a la organización. “Una clave importante para mí, fue la atención que recibí cuando llegaron las personas del comité nacional a la delegación, fue el licenciado Silvino Fernández, una figura importante para nuestra formación en el CNAT, también Gabriel Montalvo, Carlos Ugalde y Leoncio Peregrina”.

 

“Siempre me ha atraído ayudar, apoyar y atender, ¡la verdad me gusta, me encanta! Entonces, me di cuenta de que había mucho trabajo adicional a la atención al cliente. Me fui sintiendo más atraída a este trabajo del sindicato, lo vi con más claridad”.

 

Actualmente, para Silvia es una fortuna pertenecer al STIRTT y representar a sus compañeros, “este sindicato tan importante me ha acogido, me ha apoyado mucho y no era lo que yo pensaba anteriormente”.

micrófono.png
Trayectoria
silvia-png-002.jpg

“Siempre me ha atraído ayudar, apoyar y atender, ¡la verdad me gusta, me encanta! Entonces, me di cuenta de que había mucho trabajo adicional a la atención al cliente. Me fui sintiendo más atraída a este trabajo del sindicato, lo vi con más claridad”.

Reconoce que para estar en la organización no solo es necesario tener disciplina sino también vocación de servicio, “porque es atender, escuchar y empatizar con los compañeros trabajadores, porque realmente se vuelven tu familia, amigos, todos los días trabajo y convivo con ellos y es algo que también me gusta mucho”.

 

Como delegada en el CNAT Silvia Álvarez atiende las necesidades de sus compañeros al interior de la empresa, pero también acerca a ellos los recursos necesarios para que estén en armonía, pues su trabajo es muy estresante. “Hay mucho estrés. Hay clientes molestos, contentos, te agradecen, te maltratan, hay de todo, entonces, sí se necesita estar bien emocionalmente para que el día a día funcione mejor”.

 

“El sindicato en realidad abarca muchas cosas, tú te pones los límites para ser creativo en cómo vas a apoyar a los trabajadores a tu cargo”. La delegación se conforma con más de 1200 trabajadores, por ello, Silvia se respalda en un equipo de trabajo, conformado por tres de sus compañeros: Francisco García Rodríguez, Cynthia Alanis Alanis y Yara Mayte Merlán Flores.

 

“En verdad, yo siempre agradeceré que tengo este equipo de trabajo tan valioso. Para mí son muy importantes porque son mis amigos. Todos los días estamos hablando, aunque los domingos descansamos del trabajo, hay labor sindical que se debe hacer”.

alanis.jpg
mayte.jpg
francisco.jpg

Alianzas

 

El equipo de trabajo del CNAT-Morelia ha realizado convenios con universidades, clínicas dentales y psicológicas, centros recreativos, ópticas y tiendas de útiles escolares, para beneficiar a sus compañeros y sus familias, por lo que pueden obtener descuentos especiales en diversos comercios. “Los convenios son muy importantes para nosotros, la gran mayoría de los compañeros son estudiantes, papás y mamás, con los convenios se sienten favorecidos”.

 

Por ejemplo, en algunas ocasiones, los talleres en las clínicas psicológicas no tienen costo, “cuestan un 1/4 de arroz, un 1/4 de frijoles o dos lápices, así se hizo ese convenio con una asociación, todo lo que se recaudaba se donaba a otras personas que lo necesitaban”.

 

Los convenios con la Universidad de Puebla, campus Morelia han permitido que varios compañeros tengan la oportunidad de estudiar una carrera, “la empresa los respalda, en caso de alguna actividad especial o examen, piden apoyo a la empresa y así se ha logrado que se organicen para trabajar y estudiar”.

Y ahora, ¿cómo nos comunicamos?

 

Los trabajadores agremiados al STIRTT tienen diferentes horarios de trabajo, lo más sencillo es coordinarse a través de grupos de WhatsApp organizados por áreas de trabajo, durante el horario laboral, el personal operativo no puede utilizar el celular por el alto número de llamadas que reciben, los mensajes los pueden leer hasta el término de sus labores.

 

En el CNAT-Morelia siempre ha habido personal que trabaja desde casa, sin embargo, con la pandemia el porcentaje aumentó, “con este tema de la pandemia, pues más gente del CNAT se fue a trabajar a su casa, entonces no nos fue difícil la comunicación porque ya teníamos los grupos de WhatsApp”.

silvia 003.JPG

“Los convenios son muy importantes para nosotros, la gran mayoría de los compañeros son estudiantes, papás y mamás, con los convenios se sienten favorecidos”.

Objetivo firme

 

Silvia Álvarez es originaria de Apatzingán, Michoacán, su padre la llevó a Lázaro Cárdenas desde sus primeros días de vida, pues él iniciaría a trabajar en Sicartsa, una empresa siderúrgica.

 

Silvia siempre tuvo la inquietud de estudiar la carrera de Psicología y en Lázaro Cárdenas, los bachilleratos están enfocados a ingenierías, por lo que se fue a vivir a Morelia para estudiar la preparatoria. Al terminar su bachillerato decide presentar su examen para ingresar a la UNAM, en Morelia ninguna universidad pública impartía la licenciatura, “me voy a hacer el examen a la UNAM, lo paso, pero me dio terror estar en México sola, sin conocer nada”. Regresó a Morelia y se inscribió en una universidad particular.

 

“Pierdo una beca muy importante en la Universidad Vasco de Quiroga, donde empiezo mi licenciatura. Pierdo la beca porque trabajaba de madrugada para pagar parte de mis estudios, me voy a otra universidad particular donde me ofrecen otra beca, pero nunca pude titularme, me quedé en 9º semestre de la carrera. Hasta ahora estoy revalidando materias en línea con una universidad en Guanajuato para poder obtener el título en Psicología”.

 

Tiempos libres

 

Sus tiempos libres son pocos, le gusta dedicarlos a jugar con su hija. “Algo que disfruto muchísimo es llegar a casa y comer con mi esposo e hija, es algo que no cambio, me nutre el alma”, es una costumbre que tienen en su familia, comer o cenar juntos y comentar las actividades realizadas en el día.

 

El trayecto de su hogar al CNAT es largo, son casi dos horas de camino de ida y dos de regreso, ese tiempo lo toma como tiempo libre, “escucho la música que me gusta, el camino me sirve para reflexionar”, también lo destina a disfrutar de las presentaciones de su hija de danza aérea o leer algún libro. La música que más disfruta es la de cuerdas y si tienen piano, mucho mejor.

IMG-20211027-WA0040.jpg
silvia 001.jpg

“Algo que disfruto muchísimo es llegar a casa y comer con mi esposo e hija, es algo que no cambio, me nutre el alma”

silvia 004.JPG

La pandemia

 

La pandemia le quitó a dos amigas, dos mujeres muy importantes en su vida y también ha visto partir a amigos muy cercanos a su familia, la pérdida de su padre fue el golpe más fuerte, sus ausencias las ha ido superando poco a poco con ayuda profesional. En contraste, la pandemia “me hizo reflexionar y sentir que realmente tengo amigos verdaderos, gente que se acercó a mí por las pérdidas que tuve y me di cuenta de que hay gente que me estima tanto y me sentí muy reconfortada, es algo que también me ha dado el sindicato y la empresa”.

 

Bienestar colectivo

 

Silvia describe al CNAT como un edificio grande, sobresale de lo que está a sus alrededores, son muchas personas laborando ahí, el trabajo sindical en el CNAT a finales de año se incrementa, se debe de entregar el fondo de ahorro, se crean diversos equipos de trabajo para esas fechas, los equipos son abiertos y se puede integrar cualquier compañero que así lo desee.

 

Con el Instituto Mexicano de Seguro Social mantienen una excelente relación, acuden a capacitaciones para estar actualizados. “Nos ha tocado también apoyar a la empresa con el personal no sindicalizado, cuando les urge una operación hay que ver cómo lo hacemos”.

 

“La verdad es que hemos tenido muchísima ayuda desde que empezamos a trabajar con el IMSS, ellos nos capacitan y es algo que agradecemos mucho, también han ido a la empresa a capacitar a los compañeros”.

 

Silvia nos compartió el caso de “Angélica”, le detectaron cáncer y los médicos las desahuciaron, entre todos hicieron una colecta para respaldarla y acompañarla en este proceso tan doloroso, “se juntaron muchas bolsas de pañales, toallas, aceite y crema”, que requería su hija para su cuidado, además tramitaron con el área de seguros del STIRTT el anticipo por enfermedad terminal.

 

“Una de las organizaciones con las que recientemente firmamos convenio también nos ayudó para contactar en México a otra organización donde protegen a familias con cáncer, como ellas (Angélica y su hija) no tenían dónde dormir y dónde comer en la Ciudad de México, ellos las acogieron. Pero todo esto se logra cuando haces convenios. Te das cuenta de que al sindicato lo conocen también desde hace mucho tiempo. Todo eso me llena, hace un equilibrio en mi día a día”.

 

“Por la COVID, hablamos con el cabildo de Morelia para que apoyara a los compañeros que necesitaban oxígeno y no tenían cómo pagarlo. Como le dije a don Ricardo Acedo Samaniego hace poquito en la reunión que tuvimos, la labor que él hace de socializar, el trabajo del día a día, él nos hace ese camino a las puertas. Realmente sí tenemos mucho compromiso de continuar con esos pasos que él tiene, es decir, él lo hace, pero uno acá también necesita abrir el camino e irlo dejando limpio para el que venga atrás”.

 

“El trabajo sindical me llena en todos los sentidos, hay que tenerle dedicación y paciencia”.