360: Periodismo de fondo e inclusión social

Por Laura Hernández

#EntreAmigos

Licenciada en Comunicación por la Universidad Anáhuac, es analista, columnista, madre y activista por los derechos de las personas con discapacidad. Su trayectoria abarca periódicos, radio, televisión, portales y plataformas.

Por su estilo y trabajo se ha posicionado como una de las líderes de opinión más reconocidas en nuestro país. Sin embargo, ese desempeño va más allá de indagar y acercarnos a la política, con su aporte en temas sociales busca sensibilizar y contribuir en la construcción de una sociedad menos discriminatoria.

El hombre y su circunstancia

 

Es martes por la mañana, una videollamada nos acerca a Katia D’Artigues. En su estudio (donde escribe sobre política y políticos) recibe a Resonancias. Jovial, platica cómo ha llevado el periodismo político al lado humano de cada individuo.

“Afortunadamente comencé reporteando espectáculos, y digo afortunadamente porque me enfrenté desde temprano a lidiar con enormes egos, y esa es una gran formación para cubrir política, y los políticos hasta el momento no me han intimidado. Empecé con una columna a los 25 años, era muy joven y venía de los espectáculos, entonces lo vi desde un punto de vista como personajes de una obra, de la vida, que si bien toman enormes decisiones por todos y todo, el poder, hasta el momento, nunca me ha significado distancia o miedo”.

“Creo que fue una buena formación el teatro, cubrirlo muchos años, pensar que las motivaciones de los personajes son muy importantes, pero que también todo es el hombre y su circunstancia o la mujer y su circunstancia, y todos representamos de una u otra manera un papel en esta vida. Y queda clarísimo con los políticos, muchas veces los políticos están pensando y sintiendo algo como personas, pero su papel es otro y deben decir otra cosa”.

Aspecto relevante y que Katia ha sabido explorar, pues entre sus reconocimientos está el ser considerada una de las mejores entrevistadoras de México.

“Siempre me han interesado mucho las personas y sus motivaciones. También por eso me he especializado en entrevistas durante tantos años, porque creo que no  todos somos lo que nos presentamos ante el mundo, sino que hay cosas que te motivan a levantarte todas las mañanas, a dedicarte a hacer tus actividades. Y eso es algo común a la experiencia de ser humano, que vive en cualquier persona, no importa a lo que se dedique”.

Aprender e innovar

 

Autora de los libros El Gabinetazo y Una Lección para Todas, destaca, aunque ahora se dice que todos podemos ser periodistas “en realidad no”.

“Creo que el periodismo sí tiene reglas claras mínimas que se relacionan con la vocación de escuchar a todas las voces, de checar la información para ajustarse lo más posible a los datos —y no a los otros datos que todo mundo puede tener— y profesionalismo, de una mirada que pueda hacer por lo menos una curaduría lo más profesional posible, respetando al lector, al radioescucha, al televidente. Acercarle una pieza de información que le sea útil”.

Y con las bases de 26 años de trayectoria, detalla el aprendizaje de ir de los medios tradicionales a lo digital.

“Sin duda son nuevas formas de comunicar. Antes estábamos sujetos a la tiranía del espacio, y en los medios digitales de pronto ya no tienes eso, pero por la forma en que actualmente leen las personas, te debes autosujetar a un formato más corto. Aunque puedes hacer hilos en Twitter al infinito y más allá, por algo Twitter tiene este número reducido de caracteres, porque es lo que leemos y escaneamos, tenemos una atención cada vez más corta. En Facebook por ejemplo te dicen que si ven tu video 3 segundos, es ya un éxito, ¡3 segundos!”.

“Entonces sí, es un reto enorme, de una manera distinta de escribir, de pensar, de redactar”, además de intentar crear nuevas formas de contar las cosas.

“Y en lo digital debes hacer lo mismo, pero también contarlo según la plataforma, es decir, no es lo mismo un post para Facebook que para Instagram, o para Twitter. Si tú pones el mismo en los tres, fracasas, porque son públicos diferentes, buscan cosas diferentes”.

Más pequeño, más rápido

Un semblante de mesura se amalgama con su sentido del humor y diversas sonrisas durante toda la charla, en la que comparte cómo ha aplicado algunas innovaciones al momento de trabajar.

“Actualmente las cosas se hacen con sistemas cada vez más chiquitos. Y desde que un smartphone puede hacer que grabes una entrevista, la transmitas en HD, lo edites, mandes y todo ¡es muy sorprendente!”.

“Por ejemplo, en Yo También, realizamos durante dos meses un videodiario accesible sobre Covid. Era un resumen de los casos y otras notas, y todo lo hice con un tripié, mi teléfono, un teleprompter —que se baja en una app—, me grababa yo solita y luego lo mandaba por WeTransfer a los intérpretes en lengua de señas que debían hacer su video y a los demás que subtitularían. Todo a distancia. Claro, que nos tardábamos porque era un proceso, no solo de hacer el video y subirlo, eso hubiera sido bastante fácil, pero muchas veces a la medianoche, de una conferencia que terminaba a las 8, ya lo teníamos. Eso ha sido muy impresionante”.

Comenta que cuando empezaron a hacer esos videos “estaba súper nerviosa porque me había acostumbrado a llegar y grabar y que hubiera un equipo responsable de todo. Llegabas a hacer tu trabajo y ya, y todo lo técnico y demás se encargaban otros. Entonces, lo valoras y aprendes a ver su importancia”.

Defender y visibilizar

Mamá de Alan y exdiputada de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, día a día pugna para que las personas con discapacidad reciban un trato justo, sin prejuicios, basado en el respeto de sus derechos.

“Implica un cambio de cultura para comprender que primero son personas y después tienen una discapacidad, que no están enfermos sino que debemos quitar barreras sociales para su inclusión”.

E “insistir, yo no soy una madre bendita que tiene un angelito con síndrome de Down, soy una madre a secas, con un hijo para el que quiero todas las oportunidades, que lo dejen crecer y no lo contemplen como un ‘angelito’. Esa es una manera como de discriminar bonito, pero discriminar al fin”.

Tú, yo, todos

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), discapacidad es un término que abarca las deficiencias, limitaciones y restricciones de participación de un individuo. Algunas son temporales o permanentes, hay de distintos tipos (intelectual, motriz, visual, auditiva, entre otras) y en distintos grados.

Con el objetivo de informar y generar conciencia, Katia codirige Yo También, un espacio para comprender que las personas con discapacidad son padres, hijos, esposas, hermanas, profesionales, viajeros, amigos.

“Es una plataforma donde hacemos periodismo sobre discapacidad, inclusión y accesibilidad. Donde nos dedicamos a ver las noticias con los ojos de las personas con todas las distintas discapacidades que hay”.

A veces “nos sobrepasan todas las cosas que queremos contar e investigar que queremos convencer a los demás que lo digan, porque estoy segura de que esto como el movimiento LGBT. O sea, cuando Harvey Milk empezó todo el movimiento LGBT en Estados Unidos decía ‘debemos salir del clóset y hacer notar a los demás que ser gay está muy cerca, es tu hermano, es tu primo, es tu amigo, eres tú; salir del clóset es decir aquí estoy’. Lo mismo pasa con el tema de la discapacidad —sobre todo en este tiempo la discapacidad psicosocial. Las personas deprimidas son el mayor número en la historia del mundo, y con la pandemia se pondrá peor—, entonces salir y decir ‘yo tengo un hermano con discapacidad y esta es su historia’, ‘mi abuela tiene discapacidad y esto aprendí’. Esas historias personales sirven mucho”.

Seriedad y compromiso

Adicional a estos relatos cercanos y reales, en el portal (yotambien.mx) es posible suscribirse a un newsletter semanal así como consultar múltiples contenidos.

“Es algo que necesitamos explorar más, pero también requerimos dinero para ello, donaciones, alguien que crea en nosotras para hacerlo, porque las personas con discapacidad no solo se quieren enterar de cosas de personas con discapacidad, también quieren saber si ganó Pumas o no, si va llover o no”.

“¿O sea, por qué los periodistas no estamos generando cosas en formatos accesibles todo el tiempo? Deberíamos de hacerlo, porque además estas cápsulas que produjimos durante dos meses tuvieron muchísimo éxito, no solo entre personas con discapacidad sino entre personas sin discapacidad, y lanzábamos el mensaje de ‘es información que te importa, curada por periodistas serias, en formatos accesibles’ ”.

“Entonces si es una persona con discapacidad ya accedes a ella, pero si no, dices ‘ay, la lengua de señas, qué interesante’, ‘ah, está subtitulado, así también yo lo puedo leer mejor’. O la abuelita que ya no escucha bien pero que no quiere decirlo porque no desea tener un aparato auditivo porque se siente vieja, pues también estaba incluida… Y al mismo tiempo, era un resumen útil para todos”.

En efecto y aunque habrá a quien le parezca complejo o lejana alguna de estas condiciones, es vital hacer conciencia. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a lo largo de nuestra vida todos somos (o seremos) discapacitados temporalmente. Bien cuando fuimos niños, cuando seamos personas mayores, porque suframos un accidente o por una enfermedad.