José Caro Ruelas, un sindicalista con carácter humano

Miriam Lagunas Francisco 
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Trayectoria

José Caro Ruelas es originario de Ameca, Jalisco. Recuerda que desde niño escuchaba la radio, en la adolescencia, los sábados y domingos le gustaba visitar la radiodifusora local de su pueblo, la XEED. Le cautivaba escuchar a los locutores y observar cómo operaban las consolas de audio.

 

Este año cumple 46 años de trayectoria como locutor, ha colaborado en diversos programas musicales y estaciones radiofónicas, actualmente se desempeña como secretario general de la sección León, Guanajuato del STIRTT.

 

Casualidades

 

Su ingreso a la radio fue fortuito, en el año de 1975 uno de los locutores de la XEED, le dejó encargada la cabina por motivos de salud, nunca se imaginó que en ese momento llegaría el gerente de la estación y lo encontraría operando sin permiso.

 

El gerente lo observó con la intención de comprobar si sabía manipular la consola de audio, posteriormente le pidió una prueba de voz, José Caro nunca había hablado ante un micrófono en una cabina radio, a pesar de “sentir los nervios desde la punta del pie a la cabeza, traté de hacer las intervenciones lo mejor posible”.

El recibir una propuesta de trabajo le sorprendió, sin pensarlo accedió y empezó a trabajar formalmente en la estación como locutor descansero. No dudó en tramitar su certificado de locutor a la brevedad para cumplir con los requisitos de la empresa.

 

José Caro Ruelas laboraba de lunes a viernes en Teléfonos de México como instalador. Su sueño antes de ingresar a la radio era ser inventor, por lo que estudiaba Ingeniería en Electrónica, sin embargo, debido a complicaciones económicas tuvo que dejar sus estudios.

 

Cuando ingresó a trabajar a la XEED, en TELMEX lo ascendieron de puesto a jefe de instaladores en San Juan de los Lagos, Jalisco, debía tomar una decisión, se quedó en la radio, le gustó más la locución. Un año estuvo como descansero y posteriormente ya le asignaron sus turnos.

En la estación tenía la libertad de hablar de los temas que a él le agradaran y también de elegir la música que se transmitía, “yo me jacto de ser muy romántico, me gusta mucho la poesía, teníamos la libertad de crear nuestro propio programa. Incluía algunas poesías que a mí se me ocurría escribir, tenía mucho auditorio”.  

“Los caminos de Dios son misteriosos y perfectos, Él sabe lo que te conviene mejor que tú mismo”.

La XEED fue su casa de 1975 a 1982, ahí entrevistó a Los Bukis, un grupo de reciente creación, recuerda comentarle a Marco Antonio Solís que su grupo sería famoso porque tenía un buen estilo y sus melodías eran buenas, y Marco Antonio le respondió: “muchas gracias, hermano, que tu voz sea de profeta”.

 

Nuevos caminos

 

José Caro Ruelas se casó en 1982, su esposa Graciela Flores recién había terminado la Escuela Normal en Ameca y su plaza laboral se la asignaron en Salamanca, Guanajuato, lugar de donde era originaria. La situación no era del agrado de José Caro, pues había meses que solo podía ir a visitarla una vez y en ocasiones la veía cada 15 días.

 

Decidió renunciar a la plaza que tenía en la XEED e ir a probar suerte en Salamanca, Guanajuato. “Llegué a la radiodifusora XEMAS casi de noche, me atendió la secretaria del gerente, Luz María Cano Solís —actual secretaria general de la sección Irapuato del STIRTT—. Me dieron a grabar un comercial de una tienda, ya que en ese momento no se encontraba el locutor. La grabación les gustó”.

 

En XEMAS colaboró cerca de un año como locutor y vendedor de publicidad de los programas que conducía. Posteriormente, buscó oportunidades en León, Guanajuato. Antonio Ruelas Reyes, secretario general del STIRTT León, le comentó que se presentara en la XELG La Grande, una estación cuya frecuencia se escuchaba en varios Estados de la República. La estación era una de las más populares, contaba con grandes voces como la de Lalo López Cabrera.

José Caro Ruelas pasó la prueba de locución y comenzó su historia en la XELG, se sentía como en casa, la programación contenía la música que a él le gustaba y aprendía de las grandes voces que colaboraban en la estación.

 

En 1984 comienza a colaborar en la XEXF, Radio Felicidad, el gerente le rentó un espacio para su programa: Los Cuatro Grandes, en el que programaba a cuatro de sus grupos musicales favoritos, entre ellos Los Bukis, Los Yonic ´s, Bronco y Los Caminantes, posteriormente integró a Los Humildes como grupo invitado.

 

En ese tiempo Bronco no era un grupo tan conocido, sin embargo, su estilo le gustaba a José Caro, considera a Lupe Esparza una persona muy amable y humana por lo que los lazos de amistad se forjaron entre ambos.

 

“Con las ocupaciones del sindicato, pues iba unos días a hacer cabina y otros no. La gente se manifestó en Grupo Acir, preguntaban ¿dónde estaba el locutor?, cuando no iba, transmitían solo música. Francisco Ibarra, dueño de Grupo Acir, pactó que mientras yo estuviera de secretario general, no fuera a laborar. Añoro la cabina, pero entendí que no podía estar yendo unos días sí y otros no”.

 

Le da gusto que aún las personas lo reconozcan en la calle. Un joven le comentó que escuchaba sus programas de radio con su padre, lo que le emocionó mucho, sin embargo, también ha entendido que: “no estar en cabina me da la oportunidad de resolver cuestiones sindicales, que son bastantes”.

 

 Sindicalismo con carácter humano

 

Desde su ingreso a la XELG su acercamiento con el STIRTT fue mayor, visitaba con frecuencia las instalaciones y mantenía una buena relación con el comité seccional. En 1985 se realizaron elecciones y lo eligieron secretario de educación, en los siguientes periodos de elecciones lo votaron como secretario de finanzas. Antonio Ruelas Reyes, entonces secretario general, lo comisionaba junto al secretario de trabajo para ir a negociar con los concesionarios.

En el 2001, Antonio Ruelas Reyes decidió no participar en las elecciones, se organizaron dos planillas para participar en la Asamblea Extraordinaria de Elecciones, las votaciones las ganó la que presidía José Caro Ruelas, desde ese año se mantiene al frente de la sección.

 

“Me siento satisfecho de poder servir, de poder ayudar. Lo que más me agrada es poder apoyarlos a resolver problemas. Me he propuesto ayudar a la gente”.

 

A través de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) local desde 2007 es consejero obrero en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con las gestiones que ha realizado ha logrado que se les brinde atención a varias familias.

 

“Un trabajador de Guadalajara, que no sé cómo logró contactarme, me comentó que su esposa estaba a punto de aliviarse y tenía complicaciones, no la atendían bien en el Seguro Social, me preguntó si podía apoyarlo. Me puse en contacto con el director de la clínica y afortunadamente salvaron la vida de la señora y la niña. Ellos están muy agradecidos. Se siente bonito el poder ayudar, aún el señor me manda fotos de las dos”.

“Cuando tenemos un puesto de autoridad, lo que debemos hacer es servir a los demás, no sentirnos que somos Superman, ni pisotear a los otros, la vida da muchas vueltas, a veces estamos arriba y a veces abajo, es mejor que cuando estemos abajo nos tiendan la mano”.

Imprevistos

 

En una ocasión, la Universidad de Guadalajara lo invitó a participar en un simposio referente a la radio, asistiría en representación del STIRTT. Incrédulo de la invitación se presentó en el auditorio, que estaba lleno de estudiantes de la carrera de Comunicación.

 

Era el tercer ponente, los dos primeros recibieron chiflidos, le comentó a su esposa que estaba a su lado: “en qué lío me metí. Estaba a punto de salirme del auditorio, me levanté de mi asiento para salir y en ese momento me anunciaron, ya no tenía como irme. Hablé de la situación que predominaba en la radio, por ejemplo: que ya no se tomaba en cuenta la Ley Federal de Radio y Televisión, algunos compañeros hablaban con malas palabras al aire, además de la falta de preparación de los locutores por ya no solicitar el certificado de locutor. Al terminar la gente me aplaudió, yo no me la creía”.

 

Otros aprendizajes

 

En 2006 contendió para Diputado por el Partido de la Revolución Institucional (PRI), desafortunadamente no logró ganar, la mayoría de los votos fueron para el Partido Acción Nacional (PAN), partido dominante en la región desde 1991.

 

Para José Caro Ruelas fue una oportunidad de explorar otras áreas, “tuve la oportunidad de conocer. Yo tenía muchos planes en favor de la población, como dijo Cantinflas: Si yo fuera Diputado”, sonríe. También estuvo dentro de los candidatos a Regidor, pero no logró ganar.

 

Pasatiempos

 

José Caro Ruelas se considera muy hogareño, disfruta mucho estar en casa en compañía de su esposa e hijos.

 

Tiene tres hijos, dos de ellos laboran en la radio, Marco Antonio es locutor en Promomedios, José Cristhian es productor en Radiofórmula y el más pequeño, Josué Édgar decidió estudiar Ciencias de la Computación, “yo le decía de broma, me voy a ir contigo a la escuela, ya que sin decirle a qué me gustaría que se dedicara decidió estudiar lo que en algún momento fue una de mis pasiones”.

 

También le gusta mucho leer, ver películas y escuchar música. Recuerda que por algún tiempo asistió a los partidos del León, le gusta el futbol pero no es aficionado, “acompañaba a Bernardo de la Serna, cronista deportivo y yo era la voz comercial y hacía comentarios, no soy fanático del futbol, a veces había partidos muy malos pero el cronista tenía la chispa de hacerlos muy amenos”.

 

A pesar de que añora la cabina de radio, se siente satisfecho con su desempeño como secretario general de la sección León del STIRTT.