Al frente de su morada

Por Laura Hernández

Con el pensamiento claro de apoyar, ayudar y ver por el compañero, “por el de enfrente”, Jesús Ochoa llega a la Secretaría General de la Asociación Nacional de Actores (ANDA).

Hombre que fluye con naturalidad y profesionalismo en su carrera, señala que antes en su trabajo siempre había jugado y era su sustento. Hoy, esta encomienda más que felicidad, es un orgullo y una responsabilidad.

Siempre quise ser beisbolista, “no pude por cuestiones físicas, pero afortunadamente el teatro me dio esa posibilidad de trabajo en mi vida, de poder llevarlo al juego. Así vivía”.

Con una gran sonrisa añade, “Hasta que pasaba por aquí, por el sindicato, y me dijeron ‘ahí está el que necesitamos’, y me pusieron a trabajar”.

“Es un trabajo que da orgullo. No es felicidad que me da el juego ni el contento que me da el juego, porque este es otro tipo de trabajo. No es un trabajo artístico, es un trabajo por el gremio absolutamente”.

#EntreAmigos

“Y no es que yo lo haya buscado, pero cuando estás frente a la posibilidad –por respuesta a los que te formaron, en este caso mis padres- no podía decir que no a esto: a poder trabajar por los demás”.

Oriundo de Sonora, el actor es claro en que hace esto por convicción y no por aspiraciones políticas, “Para mí sindicato es comunión, y el de enfrente es primero: el compañero”.

La intención es ayudar al gremio, “de esto se trata este puesto. No es que yo lo decida, así debe de ser. Lo dicen los Estatutos, lo dice la Constitución”.

Cambio de generación

Decidido a dar todo de sí al liderar la ANDA, explica que si bien no tiene experiencia como dirigente de una organización, su carrera sindical es intachable.

“En ese sentido vengo y acepto; pero no era un objetivo personal, de ninguna manera. Yo estaba haciendo bien lo que estaba haciendo. Estaba bien conmigo mismo, pero ahora debo estar en bien con los demás”.

“Y esa es la labor, y vengo a aprender y vengo con la verdad de que no sé todo en esto, y que vengo a aprender y que vengo a platicar, y sobre todo, vengo a ejercer la principal virtud de un actor: vengo a escuchar”.

A mediados de marzo, conforme a la convocatoria, los miembros de las secciones y delegaciones que integran la Asociación emitieron su voto. Si bien el sufragio es en lo individual y no grupal, el resultado fue contundente: los postulantes de la planilla Morada ganaron la elección.

Un voto democrático y con el aval de un gran número de compañeros, ante ello refiere, “Así fue, si no, no hubiera llegado. No lo hubiera permitido yo mismo”.

“Afortunadamente hubo la confianza no solamente en mí sino en la planilla. Y eso va ayudar mucho en la agilización, en la resolución de los problemas”.

El 9 de abril, de manos del Secretario del Trabajo y Previsión Social, Roberto Campa Cifrián, recibió la respectiva Toma de Nota. En concordancia con el lema que enarbolaron (modernidad, unión y trasparencia), Ochoa Domínguez indica que si bien él encabeza al Comité, “cualquier decisión se toma en conjunto”.

Detalla que los primeros días en el cargo han sido como meterse a una licuadora, “y habrá que agarrarle la onda a sus velocidades”.

“Pero ahorita más que nuestra prisa, urge acomodarnos a la prisa de los funcionarios que están por salir. Creo que es un momento coyuntural, es un momento muy importante para nosotros, llegando ir y aprovechar de buena manera los acuerdos, negociaciones o firmas que se tengan que conseguir de los funcionarios que se van”.

El sueño

Fundado en 1934 como sindicato independiente y nombrando como primer Secretario General a don Fernando Soler, la Asociación de Actores inició sus labores en una pequeña oficina de la calle de Allende.

Para 1943 ya existían cinco secciones en las principales ciudades del país. Entre los 18 dirigentes que ha tenido, se enlista a Jorge Mondragón, Mario Moreno "Cantinflas" y Jorge Negrete, quienes la reestructuraron durante la llamada época de oro del cine mexicano.

Actualmente, entre las especialidades de sus agremiados se encuentran: actor o actriz, bailarín, comediante, producción de espectáculos, televisión, cine, carpa y circo, cantante, cabaret, centro nocturno, doblaje, actor de riesgo, modelaje, conductor y locutor.

Además es parte del Bloque Latinoamericano de Actores (BLADA) que incluye a todas las Asociaciones de Actores de Latinoamérica; y hoy, con 84 años de historia, la ANDA está conformada por 7 mil agremiados (3 mil con derecho a voz y a voto, que son los activos y honorarios), y la intención es sumar a más.

Ochoa menciona que “hay como 60 mil actores en todo el país, y nosotros quisiéramos trasladar todos los beneficios y derechos que tiene un sindicato hacia absolutamente todos los actores de la República”.

“Es un sueño, desde luego, pero creo que en este momento, cuando el actor toma una posición mejor ante la tecnología que utiliza la industria. Ahora que la tecnología ya llega a todo mundo (puesto que con un celular ya se puede hacer una película), creo que es el momento de empoderar otra vez al actor, a la actriz”, etcétera.

“Creo que es nuestro momento. Es nuestro momento para oírnos, y no avasallar a la industria, sino que el tiempo y las circunstancias permiten otro tipo de negociación con la industria y con los que la llevan. La industria por la tecnología misma se está atomizando, y es el momento de una nueva relación con ellos”.

Orgulloso de su sindicato, presume: “Las celulares y las cámaras no traen actores adentro, los actores los tenemos aquí, en la ANDA”.