#EntreAmigos

Pasión, entrega y constancia

Por Laura Hernández

En toda la República existen casos de éxito, pero sólo un grupo de trabajadores acompaña su esfuerzo con el orgullo de ser STIRTT. Uno de ellos es Jaime Núñez, reconocido como uno de los periodistas más importantes de México.

“Me siento muy afortunado de hacer lo que hago. La verdad, porque para mí esto no es un trabajo. Me divierto, aprendo, conoces mucha gente. Es muy padre, lo disfruto. Así debería ser para cada persona”.

 

Colega

En los inicios de su profesión, un joven se acercó a nuestro Sindicato. Desde entonces, éste ha sido como un compañero en su andar. A la mente de Jaime viene el recuerdo de 1996: “Fue muy chistoso porque como ya estaba muy metido en el tema de la locución, entraba a través de cartas de tránsito, pero como eso era parte de la esencia de lo que estaba sucediendo, Grupo Fórmula habla con el delegado y ven mejor el incorporarme”.

“Lo que he tenido del Sindicato han sido cosas muy positivas, acompañamiento, regaños –que sirven, eh. Que te digan, te sienten, ‘tranquilo, está bien que te quieras comer al mundo, pero es paso a paso’. Y sí, eso también ayuda”.

El comunicador reconoce que el mayor aporte que esta organización le ha brindado es “dejarlo ser”. “El Sindicato ha sido una parte sumamente respetuosa con lo que ha pasado en mi historia y en mi vida. Cuando les he compartido algunas de mis oportunidades, me han dejado tomar decisiones sin más ni más”.

Asimismo a manera de reconocimiento hacia representantes, delegados y miembros del Comité Nacional, comenta que es una responsabilidad muy grande porque encabezas y ves por los intereses y bien de un grupo de gente. De ahí su llamado a quienes no están afiliados a que se acerquen, que lo conozcan, que vean, escuchen los lineamientos, de qué se trata. “Es muy fácil emitir cualquier opinión sin conocerlo. Yo les invitaría a que investiguen, y una vez conociéndolo que emitan algún comentario. No antes”.

 

Paso a paso

En la década de los 90, Jaime comenzó su carrera. Actualmente, con 26 años de trayectoria, es ejemplo de que el éxito se alcanza trabajando.

“La radio siempre me apasionó. El tema siempre fue para mí un gozo. De niño, en las noches me ponía a escuchar las estaciones de otros países y otros lugares”.

Con ese ímpetu, relata que cuando aún estudiaba Comunicación tocó la puerta en Fórmula, la oportunidad que obtuvo fue en el Departamento de Promociones, haciendo encuestas en la calle. “Vine al único trabajo que había, porque uno sin conocer este medio piensa que vas a llegar, pides trabajo, que quieres ser locutor y que ‘ah sí, mira, te estábamos esperando. Siéntate, ven, aquí está tu micrófono, esta es tu cabina’; pero no, nada de eso. Tienes que trabajar muchísimo”.

Y estaba convencido de ello. “Siempre que terminaba mi jornada me venía a las oficinas de Privada de Horacio a conocer las cabinas y a los compañeros. Entre ellos a Mario Córdoba y Juan Ramón Sáenz, quienes después de un tiempo me dan la primera oportunidad de estar ya de lleno en una estación de radio”.

Por ahí del 95 surge la primera “Mano Peluda”, y Juan Ramón lo invita a la producción. “Me dice ‘necesitamos que alguien produzca este programa. Es tarde, no hay lana, pero ¿cómo ves?’, y yo ‘sí, yo, me encanta la idea’. Así me convertí en el primer productor de ‘La Mano Peluda’ ”.

Luego de dos años, Núñez deja las historias de terror para estar al aire, frente al micrófono. “En ese momento ya había acudido al Sindicato para tener mi licencia de locución, la obtengo y posteriormente me sindicalizo. Así se da la posibilidad de tener un programa en vivo, de las 00:00 horas a las 6:00 de la mañana. “Pero yo seguía trabajando, con mis labores por la mañana. Dormía muy poco, era muy joven, te quieres comer el mundo a puños”.

En 2001, se incorpora como productor a Fórmula Financiera, y con esto entra de lleno al mundo de las noticias. Tras 11 años de participar en ésta y otras emisiones, Núñez inicia una preparación más a fondo en temas de economía, finanzas, negocios y tecnología. “En esa inquietud de seguir escalando en esta carrera, que es mucho de deseos y de poner muy bien las metas”.

El esfuerzo rindió frutos. En 2012, a invitación de altos ejecutivos de la empresa, inicia como conductor de su propio informativo. De entonces a la fecha, está al frente de Fórmula Noticias, los sábados y domingos de 7 a 10 de la mañana. Noticiario donde las nuevas plataformas tienen un papel fundamental, y en el que además de hacer la transmisión simultánea por Radio Fórmula y Telefórmula, genera contenido especial para todas sus redes así como streaming en Facebook.

 

Éxitos que se multiplican

Adicional a su programa, Jaime demuestra ser un hombre de grandes ideas, dinamismo y que no se detiene. Actualmente, de lunes a viernes, colabora por las tardes como comentarista y jefe de información con Paola Rojas; y por las noches –como parte del pool de productores del Grupo- se encarga del espacio de Leonardo Curzio. “La producción es un tema que me apasiona porque estás detrás. O sea, el estar al frente de un micrófono y de una cámara y el estar también en la producción te hace un productor diferente, porque conoces muy bien lo que tiene tu conductor, pero también lo que hay detrás”.

En 2013, con las bases del análisis financiero, el periódico Capital de México lo recluta como columnista. “Así empiezo mi mundo dentro de los medios impresos”. En apenas dos años, sus textos lo proyectan a El Heraldo de México, donde hoy publica tres veces por semana.

La lista continúa. A raíz de esta vorágine de oportunidades y su incursión en otros medios y vertientes informativas, es convocado por Multimedios como co-conductor del Telediario Matutino, junto a Azucena Uresti. Emisión que se transmite cada día de 6 a 10 de la mañana.

Estar ahí

Apasionado de los temas tecnológicos, el periodista detalla lo que es tener presencia en todas las plataformas: “Un completo y total aprendizaje, un no detenerse, porque si te detienes no estás. Hoy quien no es multimedios difícilmente va poder estar, quien está en un solo medio difícilmente va lograr una trayectoria larga. No sé si exitosa, pero dudo que con esas oportunidades, porque hoy tienes que estar en estos tres, cuatro canales”.

Y lo define así: “la radio es el medio por excelencia más rápido. La televisión es un medio caro porque requiere una estructura mucho más amplia, pero de un gran poder. Los medios escritos son apasionantes porque lo que escribes ahí es de un impacto brutal; mientras que las redes sociales, el internet, tienes que estar ahí. Todo el mundo lo está”.

Refiere que este aprendizaje y acoplamiento no es fortuito. “Todo surge con los smartphones. Eso vino a cambiar todo. Los niños y jóvenes son nativos digitales, para ellos es más sencillo, para nosotros está siendo más complicado porque estamos aprendiendo sobre la marcha, lo estamos incorporando y estamos naciendo. Estamos intentando tomar la velocidad que estos aparatos, equipos y estos desarrollos tecnológicos tienen, a veces nos rebasan, a veces no los alcanzamos, pero es eso: acierto-error".

“Hoy, si no estás en estas tecnologías te vas rezagando, eres menos competitivo, menos atractivo; empiezas a perder terreno y te comienzas a autoexiliar de lugares donde hoy está la competencia”.

 

Puntos clave

Aprendizaje continuo, constancia y la decisión de arriesgarse son quizá algunos de los elementos que, hoy por hoy, hacen de Jaime Núñez uno de los comunicadores con más proyección y futuro. “El que no toma riesgos se va quedar ahí sentado todo el tiempo, no va salir de esa área de confort. No digo que seas un kamikaze, pero sí empezar a entender esos riesgos y llevarlos a una parte positiva. Y qué mejor que esos riesgos sean aprendiendo, conociéndolos o que traigan conocimiento”.

“Soy el más vivo ejemplo de que esto es de tenacidad, de respeto, disciplina. De mucho sacrificio y de estar ahí todos los días. Te caes, te levantas, te sacudes, vamos a lo que sigue. Los fracasos los hemos tenido todos. Hay que aprender de ellos, sacarles provecho y no volver a cometer errores”.

Ideología que proyecta, al tiempo que –con amplia sonrisa y emoción- se dice afortunado: “Soy muy feliz por lo que hago. Para mí esto no es un trabajo, es un modo de vida. La verdad me levanto todos los días sin pensar que voy a trabajar, yo voy a aprender, a convivir con compañeros de trabajo y a poner otro ladrillo en una carrera que quiero que sea muy sólida, muy grande, de muchos años”.