Disciplina + talento + carisma = éxito

Por Laura Hernández

#EntreAmigos

“Yo siempre he dicho que la disciplina le va ganar a los dones.”

Por allá de 1970 un programa de cocina hizo historia en la televisión, no era el primero, pero su anfitriona lo volvió entrañable. A varias décadas de distancia, los formatos han cambiado, y hay un hombre que ha comprendido muy bien qué es lo que el público quiere, cómo presentarlo e incluso a ser ese guía y amigo al preparar un platillo o emprender un negocio.

En el Aula Que Bo! (un centro de formación en el que el sabor y olor a chocolate y cacao dominan el ambiente), el chef José Ramón Castillo platica con Resonancias sobre lo que es ser un referente en los medios y a nivel profesional.

En los foros

Con una proyección consolidada, narra lo que lo llevó a incursionar en los medios, “Siempre me gustó enseñar y amo la televisión, su magia. Desde la producción, la pre, la post, la edición. Disfruto mucho hacerlo y es muy bonito”.

Su historia data de hace más de 10 años, cuando el canal Elgourmet.com lo invita a ser el chef que hace los chocolates, “Después de mí no ha habido otro, porque hacer chocolate en televisión es muy difícil, hay mucho calor, todo se funde”.

Tras varias temporadas ahí, otras cadenas y otras emisiones (como MasterChef Colombia niños), regresa a México para participar, por más de un año, en un programa en vivo.

Hoy –a la par de su canal en YouTube-, “Josérra” participa en una de las franquicias de mayor éxito en cuanto a realitys de comida se refiere: MasterChef México (producción de TV Azteca, que se transmite por Azteca Uno).

“La televisión cerrada va para un público que puede tener acceso a estos servicios, y al estar ahí tienes presencia en otros lugares aparte de tu país –dependiendo del feed que te toque-, y llegas a muchísimos lugares que tal vez la televisión abierta no te genera”.

“YouTube, por generación, hoy por hoy es un monstruo. Es impresionante lo que puedes lograr. Llámese YouTube, InstaLive, Facebook Live. Alcanzas un nicho con una edad en donde te puedes hacer viral –cosa que antes no sucedía en la televisión tradicional-. Llegas a millones de personas”.

En formatos y tecnología, comenta que en el primer canal que participó “la grúa era Dolly y un formato lento”. Mientras que “MasterChef es una locura. Somos más de 150 personas en foro, de equipo, no conductores ni participantes, o sea la gente, las grúas, los de medios, la parte digital, fotógrafos. Es un mundo. Te vas al máster y ves que hay una cámara para cada participante, la parte de la pantalla verde, todo lo que se está haciendo para digital. Es impresionante, es algo muy bonito”.

 

Por otro lado, “una cosa es en tiempo real y otra cuando se está grabando –que en algún momento se puede cortar-. En tele en vivo tiene que salir porque tiene que salir. Hay gente que te está viendo, un horario y tiene que aparecer”.

“Sí es mucho de improvisación en algunas cosas. Digo, sabes hacer tu chamba, pero si no te queda o no sucede pues a improvisar, no vas a caer en ‘saben que lo siento mucho, ahí nos vemos, bye’, ¡no! A mí me pasó en Cocineros Mexicanos con gelatinas que no se desmoldaron. Pero no te quedas ahí estancado a ver qué sucede, lo sacas y vámonos. Creo que la gente también lo entiende, está consciente que estás cocinando en vivo y muchas cosas no tienen que salir a la perfección, no es así cuando tú cocinas. Pero mientras enseñes cómo debes hacer las cosas o cómo arreglarlo, pues está padre y se agradece”.

Además, “en vivo adquieres muchas tablas, de agilidad, ritmo, de estar pendiente de muchas cosas. Porque lo grabado dices ‘bueno, ahorita van a cortar, no hay problema’, pero en tiempo real tienes que estar a las vivas, entre lo que te están diciendo arriba, tu compañero qué dijo, estar en la idea, sacar del fuego las cosas… Vale la pena, a mí se me hizo una gran experiencia, muy cansada porque aparte tienes que estar hasta arriba y ya que termina es como si te bajaran la luz, pero muy bonito. Me encantó la televisión en vivo”.

Trabajo día a día

 

Nombrado como Maestro Chocolatero de Las Américas y Máximo Exponente del Cacao Mexicano, reconoce que actualmente sí es indispensable estar en las redes, pero no es garante sino una herramienta. “Yo siempre he dicho que la disciplina le va ganar a los dones. Todos nacemos con un don que nos facilita hacer alguna cosa, pero hay gente que no nace con ello; si esa persona se dedica a hacerlo todos los días, su disciplina va hacer que sea bueno. En cambio la persona que tiene ese don, si no lo alimenta, se va perdiendo”.

“Para mí es mucho más importante las personas que están trabajando todos los días, todos los días. Es eso, ¿quieres tener éxito? Trabaja”.

Y sabe de lo que habla. Amante del cacao latinoamericano y creador de las chocolaterías Que Bo! (en México) y Factor Cacao (en Colombia), ha ido más allá de las pantallas: su libro Kakaw fue denominado por la Unesco "Patrimonio de la Humanidad", mientras que Postres con Cariño (una guía para emprendedores sobre cómo costear, vender y cobrar por sus platillos) va en su cuarta reimpresión, en menos de seis meses.

Aunado a ello, en todas sus plataformas seguidores y reproducciones se cuentan por miles, tanto por el contenido –donde va de lo dulce a lo salado, de resolver dudas a preparar asados- como por la comunicación. “Nos damos a la tarea de responder, y te lo agradecen. La interacción es enorme, y eso está padrísimo”.

No soy tanto de likes, no me gusta obligar a la gente. Soy más de meter a la familia mediante fotografías, decir ‘¿qué te hiciste de desayunar, crees que estuvo rico? Mándalo, súbelo, postéame y yo lo comparto’. No, bueno, la gente se pone a hacer de todo y a mí me gusta, generas un acercamiento y sobre todo una genialidad muy bonita entre conductor y público. Que todo sea positivo, ¿por qué me tienes que dar por fuerza un like si no quieres?”.

Líder y amigo

Joven empresario, con un carisma que irradia, reflexiona sobre el éxito de los programas de cocina. “Chambearle, ser continuo en los contenidos que la gente espera, no hacer cambios tan abruptos. Se vale ir cambiando, pero conforme un desarrollo, porque al final del día tu canal, tu personaje, va creciendo y va cambiando. Y también la parte de cómo vas a estar con tu público, cómo los vas a apapachar, cuál es la intención y sobre todo el mimo que les vas a dar”.

De ahí su consejo para quienes además de ser chef, lo ven como inspiración. “Que estudien. Es muy importante que si vas a salir en medios, sobre todo masivos, que lo que salga de tu boca esté documentado, porque muchas personas creen en su totalidad lo que dices porque estás en tele. Entonces tienes una gran responsabilidad de formación, de que las cosas salgan bien y que digas cosas veraces. La gente agradece mucho la información, agradece aprender”.

“Digamos de MasterChef. A mí jamás me vas a ver regañando a alguien, te puedo llamar la atención, decir en dónde estás mal, si caíste en un error entonces hay que cambiar esto. Y la posibilidad de puertas abiertas para generarlo porque quienes ven programas como éste es gente que le gusta cocinar tal vez el sandwichito o la queca, no pasa nada. Pero quiero que cuando nos estén viendo o alguna cosa que yo diga, te lleves algo a casa. Para mí eso es bien importante. La gente lo agradece mucho en redes, ‘oye, aprendí; oye, gracias’. Este tipo de cosas vale la pena que sea positivo, para bien y que sea formativo”.

"Estoy en los proyectos que me gustan. Si me dicen '¿qué sueño te falta?' Lo estoy viviendo, soy muy feliz, en todos los aspectos, en todas las ramificaciones de mi vida, de mi profesión".

Proyección y reconocimiento

Ganador de plata y bronce en los International Chocolate Awards 2018 y seis medallas más en 2019, José Ramón rememora sobre programas del pasado. “No es que yo viera Chepina, no, yo veía a mi mamá que estaba con la cucharita también. Me acuerdo ver en los programas de la UNAM que salían dos maestros de Química de Alimentos, con su distintivo de ‘UNAM Académicos’, hacían chorizos, embutidos y ese tipo de cosas. Eso era lo que nosotros teníamos. Gracias a los medios, hoy por hoy contamos con acceso a información de primera mano y a horas de que esté sucediendo o posiblemente en vivo, no necesitas estar ahí. La prontitud e inmediatez que los medios generan es algo impresionante”. Mismos que le han apoyado de gran manera en el éxito de su carrera. “Los medios son importantísimos: radio, televisión, internet".

"La radio es algo precioso. A mí siempre me gustó tener un programa de radio. Hace unos años tenía un podcast, me encantaba hacerlo, qué lástima porque no tengo el tiempo no lo sigo haciendo, pero no sabes a cuántas personas llegaba. Me gusta hablar y la radio se me hace precioso porque tiene algo que jamás tendrá la televisión ni los medios digitales: la imaginación. Tú puedes escuchar una receta de cocina y babear tanto como si la estuvieras viendo”.

“Esas cosas son increíbles, los medios son algo increíble”.

 

Un hombre pleno

Adicional a su presencia en distintas plataformas, entre los logros del chef destaca que desde 2012 Que Bo! es la única chocolatería mexicana en ser reconocida por “Le Guide des Croqueurs de Chocolat” como una de las mejores del mundo. Mérito que se extiende a él como creador –lo que lo convierte en el primer chocolatero en todo el continente Americano en pertenecer a esta guía.

“Es muy bonito que aplaudan tu trabajo. Mientras que no te la creas, te subas a una tortilla y ya estás mareándote, pues no, porque hay que seguir trabajando”.

"Estoy en los proyectos que me gustan. Si me dicen '¿qué sueño te falta?' Lo estoy viviendo, soy muy feliz, en todos los aspectos, en todas las ramificaciones de mi vida, de mi profesión".

 

"Estoy muy feliz. La verdad soy muy bendecido".

Y con un brillo en los ojos que denota la pasión por su materia prima, detalla “Es un producto tan noble, o sea ¿a quién no le gusta el chocolate? Hay gente que no puede o no le gusta, pero es como el 3.5 a nivel global”.

“Es el ingrediente más alcahuete

que existe”.